
La historia de Alejandra es un reflejo del poder de las oportunidades, la constancia y los sueños que se construyen paso a paso. Desde muy joven, hizo parte de la Fundación UNICO, participando en diferentes modalidades que se convirtieron en espacios de aprendizaje, crecimiento y descubrimiento personal.
A lo largo de su proceso, no solo fortaleció habilidades tecnológicas y humanas, sino que también desarrolló valores como el compromiso, la responsabilidad y el deseo genuino de ayudar a otros. Hoy, con orgullo, Alejandra es monitora de la modalidad de Robótica Kids, donde acompaña y guía a otros niños, compartiendo con ellos lo aprendido y convirtiéndose en un ejemplo cercano y real de liderazgo positivo.

Además de su rol como monitora, Aleja es voluntaria activa de la Fundación, demostrando que servir desde el corazón transforma vidas —incluida la propia. Recientemente, celebró un logro muy especial: su graduación del colegio, donde fue reconocida por ser semifinalista de las olimpíadas matemáticas, la mejor de la especialidad electricidad y electrónica, obtuvo medalla por excelencia académica y por perseverancia, así mismo, diploma de rendimiento académico y banda de mejor bachiller; un reflejo de su esfuerzo constante y su dedicación.
En la Fundación UNICO seguimos creyendo en historias como la de Alejandra, que nos inspiran a seguir trabajando por una niñez y juventud con propósito, esperanza y un futuro lleno de posibilidades⭐💙
Haz clic en el video y descubre cómo los sueños se convierten en logros cuando se cree y se acompaña▶️✨

